markdown · contenidoContenedores efímeros
Un contenedor está hecho para morir: se detiene, se borra, se reemplaza por uno nuevo de la siguiente versión. Todo lo que escribió dentro muere con él.
Eso es una virtud — reemplazar sin miedo — hasta que adentro había una base de datos.
La regla: si un dato importa, no vive en el contenedor. Vive en un volumen: almacenamiento que docker gestiona fuera del contenedor y que le sobrevive a cualquier reemplazo.